domingo, 28 de abril de 2019

Bienvenidas/os al Blog de la Comisión Penal de Juezas y Jueces para la Democracia

Bienvenidas/os al Blog de la Comisión Penal de Juezas y Jueces para la Democracia, un espacio para compartir novedades legislativas, análisis, informes y estudios de actualidad penal, así como una selección de la más interesante y novedosa jurisprudencia de ámbito nacional y europeo.

Tratamos de facilitar el acceso a nuestros contenidos, ordenados temporalmente, desde la mas reciente, con el tesauro de VOCES disponible en el lateral derecho de la página.

La Comisión de penal publica tres boletines anuales con gran parte de los contenidos de este Blog.
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miércoles, 30 de enero de 2019

STS 717/2018 de 17 de enero de 2019

STS 717/2018 sobre un tema de gran interés y muy cuestionado por algun@s, que es la suficiencia como prueba de cargo de la declaración del testigo único víctima.


Hay un voto particular de Luciano Varela muy importante sobre el contenido constitucional de la garantía de presunción de inocencia. Supone toda la doctrina que ha efectuado Luciano Varela sobre la presunción de inocencia, dando un paso más y analizando las razones por las que el testimonio de un testigo único (que no puede llamarse aún víctima) no puede enervar ni la duda razonable ni la presunción de inocencia.

martes, 29 de enero de 2019

STC 140/2018 de 20 de Diciembre de 2018

STC 140/2018, publicada el pasado viernes, que declara constitucional la LO 1/2014 que modificó la LOPJ en materia de jurisdicción universal (artículo 23), limitándola al exigir elementos de conexión para activarla. Concretamente, por lo que se refiere al delito de genocidio, lesa humanidad o contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado, se exige para la actuación de los Tribunales españoles, que el procedimiento se dirija contra un ciudadano español, contra un extranjero residente en España o contra un extranjero presente en Espala cuya extradición se deniegue.

Asimismo, la sentencia referida trata otro tema, entre otros muchos, de interés, como el relativo al control de convencionalidad entre las normas internas y los Tratados internacionales ratificados por España, entendiendo que cuando un juez considere que una norma interna que aplican en un caso concreto es contraria a un Tratado, podrán dejar de aplicar la norma interna, correspondiendo el control de convencionalidad a los jueces y magistrados de la jurisdicción ordinaria. Consideran que el control de convencionalidad no es un juicio de constitucionalidad sino un juicio de aplicabilidad de disposiciones normativas y selección del derecho aplicable que queda fuera del Tribunal Constitucional.


STS 716/2018 de 16 de enero de 2019

Interesante porque ya se recoge la doctrina sobre presunción de inocencia y circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal que defendía hasta hace poco Luciano Varela en solitario. En octubre de 2018 remitimos a esta comisión la STS 335/2017 dictada a propósito de un delito de enaltecimiento del terrorismo que contenía el voto particular de Luciano Varela y que ya lo comentamos. En dicho voto proyectaba la presunción de inocencia a las circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal y cambiaba la doctrina de toda la vida que consideraba que estas circunstancias tenían que estar tan probadas como el hecho mismo. Ya lo comentábamos en el correo enviado junto a la sentencia (se envió el 4 de octubre de 2018). Posteriormente han habido sentencias del Supremo que ya van recogiendo por la mayoría el criterio del voto particular (STS 326/2018) y ahora la más reciente 716/2018. 

Muy importante porque se está ya desterrando la tradicional tesis que imponía al acusado la carga de probar los presupuestos de las circunstancias eximentes o atenuantes que alegaba, y supone cambiar nuestra praxis al respecto, extendiendo la presunción de inocencia a este ámbito.

También muy interesante por la fuerte crítica que efectúa a la pena de prisión permanente que al final deja sin efecto, así como a aspectos de la reforma del CP introducidos por la LO 1/2015. Al acusado se le condenaba de asesinato por alevosía y ensañamiento y concurriendo la circunstancia de hiperagravación de especial vulnerabilidad de la víctima (hiperagravación del art. 140 porque su concurrencia hace que la pena sea la de prisión permanente). El TS considera que hay un non bis in idem porque la especial vulnerabilidad (discapacidad por un ictus de la víctima) es una alevosía de segundo grado por lo que la excluye y se queda el marco punitivo del art. 139 (prisión de 15 a 25 años). Especial atención merece el fundamento cuarto.


lunes, 28 de enero de 2019

STS 677/2018 de 20 de diciembre de 2018

STS de Pleno que interpreta el artículo 153 CP. El ponente es Vicente Magro y hay un voto particular al que se adhieren tres magistrado/as.

Supuesto: Según los hechos probados de la Sentencia del penal, JULIO DOS REIS BORJA y ALBA PILAR ALONSO MARTÍNEZ, pareja sentimental, el día 6 de diciembre de 2017, cuando se encontraban en la C/ Ciudad de Fraga junto a la discoteca "La Viejoteca", en un momento determinado se inició una discusión entre ellos motivada por no ponerse de acuerdo en el momento que habían de marchar a casa, en el curso de la cual se agredieron recíprocamente, de manera que la encausada le propinó a Julio Dos Reis un puñetazo en el rostro y él le dio un tortazo con la mano abierta en la cara, recibiendo él una patada propinada por la señora Alonso, sin que conste la producción de lesiones. Ninguno de los dos denuncia al otro".

El penal absuelve a los dos y la AP confirma la sentencia, al considerar que los hechos no constituyen el delito del artículo 153 CP ya que se trata de una agresión mutua y por tanto no se ha afectado el bien jurídico protegido de preservación del ámbito familiar.  Considera que podrían integrar el delito leve de maltrato de obra genérico del 147.3 CP pero al requerir denuncia de la persona agraviada (147.4) y en este caso no haber denunciado los perjudicados, absuelve de dicho delito.

Posición mayoritaria del TS y por tanto la que ya ha zanjado la cuestión. Considera que la LO 11/2003 elevó a delito la antigua falta de maltrato de obra cuando la víctima mantenía con el ofensor lazos afectivos y familiares, sin exigirse ningún propósito, intención  o elemento subjetivo, es decir, no se exige la finalidad del art. 1 LO 1/2004 que consiste en prevenir, sancionar y erradicar la violencia de género entendida como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres. Es decir, da lo mismo la motivación del autor no siendo necesaria la posición de dominio, desigualdad o discriminación. El tipo penal solamente exige que el sujeto activo sea hombre (153.1) o mujer (153.2), que exista entre ellos una relación de pareja o ex pareja  y que concurra el acto de agresión. Considera que la finalidad del legislador de la LO 1/2004 al definir la violencia de género es una reflexión no formando parte de los elementos subjetivos del tipo, y de hecho el art. 153 no exige en ninguna de sus modalidades un elemento intencional o subjetivo. Y por otra parte, que no existe amparo legal a la degradación del delito en delito leve del 147.3, ni tampoco por ausencia de un ánimo de dominación o machismo que el tipo no exige.

Queda claro el carácter objetivo del tipo que no exige la intención de dominación, no siendo elemento del tipo, ni exigiéndose por tanto la prueba del ánimo de dominar o de machismo del hombre hacia la mujer, bastando solamente el acto de agresión y la relación entre los sujetos activo y pasivo, ya que no es un elemento del tipo esta finalidad o intención. Es cierto que en el folio 29  dice literalmente Se entiende que los actos de violencia que ejerce el hombre sobre la mujer con ocasión de una relación afectiva de pareja constituyen actos de poder y superioridad frente a ella con independencia de cuál sea la motivación o la intencionalidad, aunque en casos concretos podría correr de cargo de quien lo alega que el acto de dominación no existe, por ser el hecho en sí mismo cuestión ajena a un acto de maltrato del art. 153 CP.

VOTO PARTICULAR. Formulado por Miguel Colmenero al que se adhieren Alberto Jorge Barreiro, Carmen Lamela y Ramón Berdugo.

Se apoya en el artículo 1.1 LO 1/2004 y por tanto es necesario que la acción agresiva sea expresión de la voluntad del agresor de establecer o mantener una situación de dominación sobre la mujer colocando a ésta en un rol de inferioridad y subordinación en la relación con grave quebranto de su derecho a la igualdad, a la libertad y al respeto debido como ser humano en sus relaciones sentimentales”. Y asimismo se apoya en la STC 59/2008, (interpretada también pero en sentido distinto por la sentencia mayoritaria), concluyendo que  la mayor gravedad de la conducta que motiva el trato desigual cuando el sujeto activo es hombre o mujer, se justifica cuando la acción agresiva se encuadra en una pauta cultural machista e identificada  por la consideración de la inferioridad y sumisión de la mujer respecto del hombre en ese marco de relación, pero que hay que analizar el caso concreto y no se puede trasladar sin más a todos los casos. En primer lugar, porque aunque pueda afirmarse que esa pauta cultural rechazable está todavía muy generalizada, no pueden excluirse casos en los que, por razones derivadas de la evolución de los valores sociales o de la formación intelectual del ciudadano, que pueden relacionarse, incluso, con el éxito de las actividades de formación en la materia que contempla la propia legislación (artículo 3 de la Ley de violencia de género), la mentalidad del varón, al menos del varón que es concretamente acusado, se haya modificado excluyendo de forma natural esos planteamientos, que quedarían, por lo tanto, muy alejados de los hechos que se le imputan. Y en segundo lugar, porque no se puede presumir e contra de acusado, solo por ser hombre, que su conducta se encuadra en una cultura machista o en un contexto de dominación, ya que entonces no estaría justificado el trato desigual y se infringiría el art. 14 CE. Propone por tanto que se exija el contexto de dominación y matiza que no se trata de un elemento subjetivo sino objetivo del tipo, un marco en el que la mujer es situada como un ser inferior, subordinado al hombre e incapaz de tomar decisiones propias… un contexto de dominación tiene carácter objetivo y se manifiesta o resulta de las características de la acción y de las circunstancias que la rodean, y no de la intención del autor, aunque ésta pueda ser relevante en la valoración de aquellas. Contexto que no concurre o al menos no se ha acreditado en el caso enjuiciado, debiendo ambos ser condenados por el 153.2 aplicándose el 4.

Por último, considera que con la decisión adoptada en la sentencia del Pleno, se ha perdido una oportunidad de interpretar y aplicar la protección a la mujer contra la violencia de género, cuya conveniencia no parece ser discutida, dentro de sus auténticos límites, evitando extender el trato desigual al varón y a la mujer, contenido en el artículo 153 del Código Penal, de una forma excesiva y mecánica o automática a todos los casos en los que, en el ámbito de las relaciones de pareja, actuales o pasadas, el hombre maltrate de obra a la mujer.


miércoles, 9 de enero de 2019

Boletín Nº 10 Volumen II Monográfico "Perspectiva de género en el proceso penal"


SUMARIO


Breves reflexiones. Yo sí te creo
Juan José LÓPEZ ORTEGA

El testimonio de quien afirma ser víctima desde la perspectiva de género
José Luis RAMÍREZ ORTIZ

Juzgar y castigar ¿con perspectiva de género?
Miren Nekane SAN MIGUEL BERGARECHE
                      
El género y el derecho en su perspectiva en el proceso penal
Carla VALLEJO TORRES

La política criminal contra la violencia sobre la pareja
José Luis DÍEZ RIPOLLÉS


Boletín Nº 10 Volumen I Monográfico "Perspectiva de género en el proceso penal"


SUMARIO


Editorial
Yolanda RUEDA SORIANO

Breves reflexiones sobre necesidades formativas de juezas y jueces
José Manuel ORTEGA LORENTE

Algunas reflexiones sobre la perspectiva de género
Xermán VARELA CASTEJÓN
Natalia FERNÁNDEZ SUÁREZ

Los estereotipos de género en el proceso penal
Yolanda RUEDA SORIANO

Perspectiva de género y derecho penal
Esther ERICE MARTÍNEZ

La perspectiva de género en el enjuiciamiento de los delitos de violencia del hombre sobre la mujer
Ignacio SUBIJANA ZUNZUNEGUI


martes, 8 de enero de 2019

STEDH caso Avagyan v Armenia (Nº 1837/10) de 22 de noviembre de 2018

Recuerda el sentido y el valor de la prueba personal en el proceso penal y la necesidad de garantizar el debate contradictorio de las conclusiones periciales ex artíuclo 6.3 CEDH. Una llamada contra los excesos, crecientes, de documentalización de la prueba pericial y de los riesgos de asunción acrítica de las conclusiones provenientes de los llamados peritos oficiales.

STEDH caso Wanner v Alemania (Nº 26892/12) de 28 de octubre de 2018

En síntesis, las circunstancias del caso son las siguientes: el Sr. Wanner, juzgado y condenado por sentencia firme por robo con violencia, fue citado como testigo en una vista posterior en la que se juzgaba a tres presuntos partícipes. En dicha vista fue advertido de su obligación de decir la verdad pues comparecía como testigo. El Sr. Wanner manifestó no saber nada sobre el robo. A consecuencia de dicha manifestación, se incoó proceso penal contra él como presunto autor de un delito de falso testimonio, siendo condenado, en apelación, a seis meses de prisión. 

El Sr. Wanner, invocando el artículo 6.2 CEDH, fundó su demanda en el hecho de que mediante la advertencia de poder cometer un delito de falso testimnio se le intentó forzar a reconocer su culpabilidad en el delito por el que fue condenado pero que nunca admitió haber cometido. Además, si hubiera decalrado en el sentido interesado por las autoridades, se corría el riesgo de que se derivaran datos o sospechas de participación en otro tipo de actividades ilícitas.

Subsidiariamente, invocando el artículo 10 CEDH, que garantiza el derecho a la libre expresión, consideraba que tenia derecho a no verse forzado a declarar en términos contrarios a sus intereses. Como sería reconocer participación en los hechos por los que fue condenado. 

El TEDH inadmite la demanda . Con referencias interesantes al sentido, la función y al momento a quo de eficacia del derecho a la no autoincriminación -que pese a no mencionarse expresamente en el artículo 6 CEDH debe considerarse que forma parte del núcleo de las garantías del derecho a un proceso equitativo- el Tribunal concluye que la persona que ha sido juzgada y condenada en firme -que excluye, por ello, toda posibilidad de reapertura- no puede invocar tal derecho como límite a la indagación y descubrimiento de la verdad en otro proceso. 

Para el Tribunal, la obligación reforzada de decir la verdad que le incumbe como testigo puede traducirse, por tanto, en la obligación de revelar o admitir su participación en el hecho criminal por el que fue condenado aunque lo negara en el proceso que se siguió en su contra. O de asumir las consecuencias, como en el caso, de ser condenado por falso testimonio si se llega a la convicción de que ha mentido. 

Conclusión que no obsta, a mi parecer, a aplicar cautelas valorativas a la hora de identificar el grado de fiabilidad de la información del condenado que deviene testigo, en los términos mantenidos en la STC 111/2011.

STEDH caso Toranzo Gómez c España (Nº 26922/14) 20 de noviembre de 2018


Resumen: Libertad de expresión: vulneración existente. Una condena por calumnias


El Tribunal Europeo de Derechos Humanos declara, por unanimidad, que ha habido:

violación del artículo 10 (libertad de expresión) CEDH

El caso traba sobre la condena del demandante por calumnias, basada en que había acusado de torturas a los agentes de policía.

En concreto, el el TEDH ha considera que intentar retirar al solicitante de un túnel improvisado mediante una cuerda, mientras hacía una sentada en un centro social, como hizo la policía, constituyó para él, probablemente , causa de dolor y angustia. Más tarde describió este tratamiento como una tortura, palabra sobre la que los tribunales españoles centraron su análisis, para terminar por declararle culpable de calumnias a los dos policías. 

Sin embargo, los tribunales españoles analizaron las palabras del caso concreto fundándose en una definición jurídica excesivamente estricta de la palabra tortura, mientras que, por el contrario, el demandante, la había entendido en un sentido familiar, para describir una fuerza excesiva. El demandante fue condenado a una pena de multa ; o a una de prisión en caso de impago que supone una pena excesiva que tiene un efecto disuasorio del ejercicio de la libertad de expresión, por lo que se ha vulnerado el Artículo 10. CEDH.


STS 565/18 de 19 de noviembre de 2018


Explica la sentencia que esta agravante se introduce en el Código Penal por mandato del Convenio de Estambul, sobre prevención y lucha contra la violencia de las mujeres y a violencia doméstica, que considera que el género puede constituir un fundamento de acciones discriminatorias diferente del que abarca a referencia al sexo. Y entiende por violencia contra la mujer por razones de género, la violencia contra una mujer porque es una mujer o que afecte a as mujeres de manera desproporcionada. El género se refiere a aspectos culturales relacionados con los patrones, comportamientos, actividades y atributos construidos socialmente que una sociedad concreta considera propios de mujeres o de hombres.

Se entiende así que el Convenio citado exige una agravación y por ello se introduce la agravante de género. Supone que el autor comete los hechos por sentirse superior y como medio para demostrar a la víctima que la considera inferior. 

Hay una novedad muy relevante respecto de la STS 420/2018 que remitimos a esta comisión en septiembre. En esta última sentencia se decía que La agravante por razones de género se caracteriza, precisamente, por la concurrencia de ese elemento (intención de dominación del hombre sobre la mujer), y, además, porque el hecho debe ser cometido en el ámbito de las relaciones de pareja. lo que le atribuye una evidente especificidad. La nueva sentencia considera ahora que es una situación de subyugación del sujeto activo sobre el pasivo pero que no se circunscribe sólo a las relaciones de pareja o ex pareja, sino en cualquier ataque a la mujer con efectos de dominación, por el hecho de ser mujer. Por lo que puede aplicarse cuando al ataque se hace a una mujer con la que el autor no tiene ninguna relación de pareja o de ex pareja pero se comete con intención de dominación del hombre hacia la mujer por el hecho de ser mujer, ya que se funda en la discriminación que sufre la mujer en atención al género.

Por lo que ahora modifica y matiza que no es necesaria la existencia de una relación de pareja. 

La sentencia concluye diciendo que las agravantes de parentesco y de género no pueden aplicarse a los delitos recogidos en los artículos 148.4, 153.1, 171.4, 172.2, ya que se vulneraría el non bis in idem.

STS 396/18 de 26 de julio de 2018

Los hechos declarados probados son los siguientes: El acusado está en un bar en el que también está la denunciante. Esta última fue al baño en un momento dado, siendo seguida por el acusado. Una vez allí, el acusado insistía en abrirle la puerta y acceder al interior con ella, a lo que se negó ella. Al intentar coger la llave del servicio de señoras, la rozó momentáneamente en la zona del pecho y de la cintura. 

El Juez penal absuelve por considerar que era un tocamiento momentáneo en el que no apreciaba un carácter libidinoso de cierta entidad y permanencia, y que podría constituir una vejación injusta ya despenalizada. La Audiencia Provincial confirma la absolución. 



El TS confirma la sentencia al tratarse de sentencia absolutoria ya que solamente podría condenar por error de calificación jurídica pero sin modificar los hechos probados ni tampoco apreciar elementos subjetivos del delito. Es decir, no pueden cambiar el hecho probado, y tal y como está no se puede calificar como abuso sexual porque faltan datos, ya que no se puede inferir la naturaleza sexual del comportamiento del acusado ni el requisito tendencial (el hecho probado dice que fue cuando intentó coger las llaves del baño cuando rozó a la denunciante en el pecho y en la cintura momentáneamente). Aunque pudo haber intención sexual ya que el propio hecho probado secuencia que el acusado la siguió cuando ella fue al baño, que intentó entrar con ella oponiéndose la denunciante, y que fue él quien intentó coger la llave del baño de mujeres (baño al que no podía entrar). 

Sin embargo, sí afirma que cualquier tocamiento aunque sea momentáneo sería subsumible en el delito de abuso sexual y no en el de coacciones leves, siempre que se acredite la naturaleza sexual de la acción y el ánimo tendencial. Dice así que cualquier acción que implique un contacto corporal inconsentido con significación sexual, en la que concurra el ánimo tendencial ya aludido, implica un ataque a la libertad sexual de la persona que lo sufre y, como tal, ha de ser constitutivo de un delito de abuso sexual previsto y penado en el artículo 181 CP; sin perjuicio de que la mayor o menor gravedad de dicha acción tenga reflejo en la individualización de la pena.